sábado, 15 de mayo de 2010

¿Se parecen...?: Damon Albarn y Roman Abramovich


Cuando veo esta foto de la primera boda de Roman Abramovich (1987), no le encuentro ningún parecido con el líder de Blur, Damon Albarn. Sin embargo, desde que el propietario del Chelsea decidió modernizar su peinado, siempre que le veo en el palco de Stamford Bridge o en algún yate en el Mediterráneo no puedo dejar de pensar en Damon Albarn.

sábado, 1 de mayo de 2010

¿Dónde juega…? Damiano Tommasi


Damiano Tommasi juega en la Unione Sportiva S. Anna d’ Alfaedo, equipo que disputa la “Seconda Categoria”, categoría amateur que corresponde al noveno nivel en el fútbol italiano. Al finalizar la pasada edición de la liga china, Tommasi decidió abandonar el fútbol profesional para dedicarse a su mujer y a sus cuatro hijos. Sin embargo decidió seguir jugando al fútbol en un equipo amateur y así cumplir uno de sus sueños, “siempre he soñado con volver a jugar junto a mis dos hermanos, como cuando éramos niños”.

A Damiano Tommasi se le recuerda sobre todo por las 10 temporadas en las que militó en la primera plantilla de la Roma. Antes de fichar por el equipo de la capital en 1996 Tommasi había jugado en el Hellas Verona. El centrocampista veronés nació en 1974 y comenzó a jugar al fútbol en los clubes de A.C. Negrar y A.C. San Zeno antes de que en 1990 el Hellas Verona le reclutara para sus categorías inferiores. En 1993 comenzó a jugar en la Serie B con el primer equipo del equipo veronés y tras conseguir el ascenso a la Serie A en la temporada 95/96 la Roma se fijó en él y le fichó para la siguiente temporada.

Antes de marcharse a la Roma Tommasi se proclamó campeón de Europa sub’21 con la selección italiana tras imponerse a España en los penaltis en el partido disputado en Barcelona el último día de mayo de 1996. Tommasi compartió vestuario durante ese campeonato con otros jóvenes jugadores italianos como Buffon, Cannavaro, Nesta, Panucci, Morfeo o Totti. En las 10 temporadas que permaneció en la Roma coincidió con jugadores como Thern, Carboni, Lanna, Balbo, Fonseca, Cafú, Aldair, Helguera, César Gómez, Wome, Tomic, Panucci o Emerson. Además tuvo tiempo de conseguir dos títulos, el campeonato de liga en la temporada 2000/01 y la Supercopa italiana en 2001. En 2004 se lesionó de gravedad y al final de su contrato con el equipo giallorosso aceptó renovar por un año hasta el final de la temporada 2005/06 cobrando el sueldo mínimo profesional.

Al finalizar la temporada, Tommasi abandonó Italia para probar suerte en el fútbol español, más concretamente en las filas del Levante. Disputó dos temporadas en Primera División, manteniendo la categoría en la primera pero finalizando último en la temporada 2007/08; tras el descenso del Levante, se marchó a Inglaterra para engrosar las filas del Queens Park Rangers, equipo en el que permaneció apenas unos meses antes de abandonar el equipo de en enero de 2008. Al poco tiempo de irse de Inglaterra recibió una oferta del Tianjin Jeda chino y decidió aceptarla. En China se quedó dos temporadas en las que su equipo consiguió finalizar cuarto y sexto. A finales de 2009 decidió dejar el fútbol profesional pero quiso seguir jugando al fútbol con sus hermanos Alfonso y Samuele en la Unione Sportiva S. Anna d’ Alfaedo, fuera del alcance de los focos de los grandes estadios en los que hasta hace poco seguía jugando.

sábado, 10 de abril de 2010

Groundhopping: Polonia Warszawa - Wisła Kraków


Partido: Polonia Warszawa – Wisla Kraków.
Resultado: 0-1.
Fecha: sábado 3 de abril de 2010.
Hora: 16:15.
Competición: Ekstraklasa (máxima categoría polaca).
Estadio: Stadion Polonii.
Dirección: ul. Konwiktorska 6, 00-206 Varsovia.
Capacidad: 6.860 personas.
Precio de la entrada: 40 PLN (aproximadamente 11 EUR).


A las 14:30 Ania, Michał y yo nos montamos en el tren en la estación de Milanówek. Aproximadamente media hora más tarde nos apeábamos del mismo en la estación de Varsovia Warszawa Sródmiescie, situada junto al Palacio de Cultura y Ciencia. Allí nos fuimos a buscar la parada de tranvías y nos montamos en el 18, que nos dejaría unos 15 minutos más tarde a unos pocos metros del estadio del Polonia Warszawa, situado en el distrito Śródmieście. A pocos minutos del estadio se encuentra el bonito centro histórico de Varsovia.

Las entradas ya las habíamos ido a comprar el día anterior para así evitar las colas que se podrían formar el día del partido al adquirir la “karta kibica”. A los ciudadanos polacos que quieran asistir a un partido de fútbol no les llega con comprar una entrada. Para poder adquirir una entrada antes han de poseer la denominada “karta kibica” (tarjeta de aficionado). Cada club tiene su propia “karta kibica” y por lo que he podido comprobar puede costar unos 15 o 20 PLN. Con esta medida se pretende mejorar la seguridad en los estadios polacos. Por otro lado, y también en la misma línea, todas las entradas son personales y llevan impresas el nombre del comprador, en este caso ya no solo para los aficionados polacos sino también para los extranjeros. De hecho los aficionados no polacos han de presentar un documento de identidad para poder comprar entradas.

Aproximadamente 1 hora antes del comienzo del partido entramos en el estadio (sin que comparasen el nombre de la entrada con un documento de identidad) y nos dirigimos al puesto de bufandas. El estadio Polonii tiene dos tribunas y una pequeña grada en un fondo (por sus reducidas dimensiones puede recordar ligeramente a la mítica y extinta grada Especial Niños de Riazor). La “Especial Niños” del Polonii estaba reservada para los visitantes de Cracovia. En cuanto a las dos tribunas principales, en una de ellas están los aficionados organizados del Polonia y en la otra el resto de aficionados. Nosotros compramos entradas para la primera, y vimos el partido de pié. Antes del partido me hice con una bufanda del equipo de Varsovia por algo menos de 7 euros (25 PLN).

El partido enfrentaba a dos equipos en dos situaciones totalmente distintas, último contra primero. El Wisla jugándose el título con el Lech Poznan, y el Polonia luchando por evitar el descenso con hasta 6 equipos. El partido se presentaba como una prueba de fuego para el entrenador del equipo de la capital, José María Bakero.

Además de la presencia de española en el banquillo, un jugador español estaba en el once inicial del Polonia Warszawa el centrocampista Andreu Guerao Mayoral que llegó procedente del Sporting de Gijón en el mercado de invierno. En el centro de la zaga se encontraba Piotr Dziewicki, ex-jugador del Antalyaspor turco y oriundo de Milanówek. En el Wisla destacaba sobre todo la presencia de los hermanos Brożek. Curiosamente, en las dos ocasiones que asistí a partidos en Polonia el entrenador del equipo visitante ha sido Henryk Kasperczak, ex-entrenador de un histórico como el Racing de París y ex-seleccionador de Costa de Marfil, Túnez, Marruecos, Malí y Senegal.

El partido prometía y ya antes de empezar preveía que lo pasaría mejor que en mi primera experiencia en un estadio polaco. Desde el pitido inicial se pudo ver la gran necesidad de puntos que tenía el equipo local y los jugadores dirigidos por los hermanos Bakero se posicionaron muy bien en defensa y se acercaron con peligro a la portería defendida por Juszczyk. El Wisla sin embargo no pudo demostrar que era el líder de la categoría. El Polonia llegó a tener hasta 5 ocasiones claras de gol en la primera parte, frente a las 3 ocasiones de las que dispuso el equipo de la capital de la Pequeña Polonia.

El Polonia perdió intensidad en la segunda parte y apenas dispuso de oportunidades de gol. El Wisla si que dispuso de ocasiones y Piotr Brożek y Boguski estuvieron a punto de poner por delante a su equipo. Sin embargo, el destino le tenía preparado al farolillo rojo algo peor que un gol del equipo contrario. Cuando el partido parecía que acabaría con un justo empate el centrocampista local Piątek decidió ceder el balón al portero en una acción sin aparente peligro. Sin embargo, poco antes de que el balón llegase al portero el balón botó y tocó al arquero ligeramente, un toque que cambió la trayectoria del balón lo necesario para que este entrara en la portería local pegado al palo izquierdo. Los jugadores, Bakero y la afición no podían creer lo que estaban viendo, una derrota inmerecida gracias a un gol surrealista después de haber plantado cara al líder y actual campeón de la liga polaca.

Al acabar el partido los jugadores locales se acercaron a saludar a nuestra grada y unos pocos aficionados increparon a algún jugador. En concreto la cosa pudo llegar a mayores entre un aficionado y el jugador local Trałka. Sin embargo Piotr Dziewicki llegó para calmar los ánimos y al final no se produzco nada. Los jugadores más destacados del equipo local fueron Dziewicki, el español Andreu y Mierzejewski. En el Wisla destacaron Marcelo, Boguski y Piotr Brożek.


lunes, 22 de marzo de 2010

La falta que “Pet” estuvo a punto de no tirar



La final del Campeonato Carioca de 2001 enfrentaba al Flamengo y al Vasco da Gama. Era la tercera edición consecutiva del campeonato en la que ambos equipos se encontraban en la final. En las dos ediciones anteriores el Flamengo salió campeón. El Estadio Maracaná fue el escenario de los dos partidos de la final de 2001. El primer partido vio el triunfo del Vasco da Gama por 2 a 1. En el partido de vuelta el Flamengo se adelantó en el marcador gracias a un penalti anotado por Edílson, a la postre máximo goleador de la competición con 16 goles. El empate llegó tras un gran movimiento de Viola que acabó pasando el balón a Juninho (cedido por el Atlético) para que este batiese a Julio César. Poco después del gol del empate Juninho gozó de una ocasión inmejorable para poner por delante a su equipo pero tras una gran jugada no supo resolver ante el portero de Mengão. Ya en la segunda parte, una gran jugada de Petkovic terminó con un gran centro del serbio que Edílson acertó a rematar de cabeza al fondo de la red. Ese resultado seguía dando el título al Vasco pues en caso de empate el equipo que haya realizado un mejor campeonato se lleva el título. Juninho volvió a tener una gran ocasión pero el lanzamiento de falta se encontró con el travesaño. A partir de ese momento las ocasiones se sucedieron por parte del Vasco da Gama pero un fenomenal Julio César evitó en sucesivas oportunidades el gol.

Todo indicaba que el título caería del lado del Vasco. Sin embargo, en el minuto 43 una falta cometida por la defensa del Vasco a unos 25 metros de la portería abrió un halo de esperanza en los aficionados del Flamengo. Teniendo en el campo a Petkovic, un lanzamiento de falta es siempre una ocasión clara de gol. Y al final, “Pet” (así se le conoce en Brasil) hizo valer su buen hacer en el lanzamiento de tiros directos y colocó el balón en la misma escuadra, consiguiendo el 3-1 y dándole el título al Flamengo.

Como todos los goles que deciden algún título o alguna clasificación en los últimos minutos, este también era algo especial. Además era un lanzamiento de falta, otros jugadores ya lograron con un lanzamiento postrero de falta algo importante para sus equipos (p.e. Patrik Andersson y David Beckham); sin embargo este gol de falta tenía algo especial, algo que lo hacía diferente de otros: Petkovic estuvo a punto de no disputar el partido. No por una lesión, ni por una decisión técnica; lo que puso en peligro la participación del jugador serbio en la gran final fue un problema con la directiva del Flamengo.



En una entrevista concedida en 2009 (al poco de volver a vestir la camiseta del Flamengo) “Rambo” explicó los pormenores que le llevaron a estar a punto de no ser de la partida en el choque contra el Vasco en 2001. La directiva de su equipo les debía algunas mensualidades a los jugadores y les prometieron que les pagarían las cantidades debidas el martes después del partido de ida de la final. Cuándo llegó el martes, todos los jugadores recibieron sus honorarios excepto Petkovic. La explicación que le dio la directiva es que a él le debían mucho más dinero y que por esa razón le pagarían más tarde, el jueves concretamente. Llegó el jueves, llegó el viernes y “Pet” seguía sin ver el dinero en su cuenta; le dijeron que el lunes le pagarían (un día después del partido de vuelta). Petkovic fue a entrenar a pesar de no haber cobrado aún. Sin embargo, Petkovic, muy enfadado, no se presentó a la concentración prevista el día antes del partido. En vez de irse concentrado se fue a casa de un amigo suyo (Elson), fan incondicional del Flamengo. Elson logró convencer a Petkovic de que debía jugar el partido y él mismo se encargó de llevarle en coche al lugar de concentración del equipo a la una de la mañana. Al final, Petkovic disputó el partido e hizo lo que todos ya sabemos: hizo el pase del segundo gol y consiguió magistralmente el tercer gol de lanzamiento de falta.

Al final de aquella temporada Petkovic abandonó el Flamengo y pasó por varios equipos brasileños, un equipo chino y uno de Arabia Saudita. En mayo de 2009 Petkovic volvió a firmar por el Flamengo y ahora sueña con retirarse en el equipo, algo con lo que ya soñaba en 2001. En su primera etapa en el Flamengo Petkovic vestía la zamarra con el número 10. En su segunda etapa en el equipo Petkovic ha elegido el número 43, minuto en el que consiguió aquel gol de falta en la final del Carioca en 2001.

Bueno, no puedo dejar de darle las gracias a Michelangelo por contarme la historia de este gol, porque antes no la conocía.

domingo, 14 de marzo de 2010

Canciones de fútbol: "'54,'74,'90, 2006"




(Eins und zwei und drei und)

Vierundfünfzig, vierundsiebzig,
neunzig, zweitausendsechs,
ja so stimmen wir alle ein,
mit dem Herz in der Hand
und der Leidenschaft im Bein
werden wir Weltmeister sein.

Wir haben nicht die höchste Spielkultur,
sind nicht gerade filigran,
doch wir haben Träume und Visionen
und in der Hinterhand nen Masterplan
für unsere langen Wege aus der Krise
und aus der Depression
lautet die Devise:
nichts wie rauf auf den Fußball-Thron.

(Eins und zwei und drei und)
Vierundfünfzig, vierundsiebzig,
neunzig, zweitausendsechs,
ja so stimmen wir alle ein,
mit dem Herz in der Hand
und der Leidenschaft im Bein
werden wir Weltmeister sein.

Die ganze Welt greift nach
dem goldenen Pokal,
doch nur einer hält ihn fest,
so ist das nun einmal.
Die ganze Welt spielt sich um den Verstand,
doch der Cup bleibt in unserem Land.

(Eins und zwei und drei und)
Vierundfünfzig, vierundsiebzig,
neunzig, zweitausendsechs,
ja so stimmen wir alle ein,
mit dem Herz in der Hand
und der Leidenschaft im Bein
werden wir Weltmeister sein.

Beim ersten Mal wars n Wunder,
beim zweiten Mal wars Glück,
beim dritten Mal der verdiente Lohn
und diesmal wirds ne Sensation.

(Eins und zwei und drei und)
Vierundfünfzig, vierundsiebzig,
neunzig, zweitausendsechs,
ja so stimmen wir alle ein,
mit dem Herz in der Hand
und der Leidenschaft im Bein
werden wir Weltmeister sein.

Canción: '54, '74, '90, 2006.
Album: You have to win Zweikampf (2006).
Grupo: Sportfreunde Stiller.
Ciudad de origen del grupo: Germering, Alemania.

No es la primera vez que este grupo alemán aparece en este blog. La primera vez fue hace casi un año y gracias a la canción que compusieron en honor a Roque Santa Cruz. En esta ocasión se trata de una canción perteneciente al álbum „You have to win Zweikampf“, un título que mezcla palabras en inglés y en el alemán y que significa algo así como „Tenéis que ganar el duelo“. El álbum salió al mercado el 19 de mayo de 2006, tres semanas antes del comienzo de la Copa del Mundo celebrada en Alemania. Se trata de un álbum completamente dedicado al fútbol.

El primer single del álbum fue la canción que protagoniza el post, „'54, '74, '90, 2006“, un tema que alcanzó el número uno en las listas alemanas. La primera que vez que se escuchó la canción fue en el descanso de un partido de la segunda división alemana entre el 1860 München y el Saarbrücken. Fue compuesta por el grupo pensando en el Mundial que se celebraría en Alemania y con la clara idea de convertirse en la canción de la afición alemana. En la canción se hace alusión a las tres ocasiones en las que Alemania se había proclamado campeona del mundo y pretendía animar a la selección y a la afición para que Alemania ganase su cuarto Campeonato del Mundo. En caso de conseguirlo habría sido el primer mundial conseguido después de la unificación del país. Esta canción contribuyó también al gran ambiente que se vivió en Alemania durante el torneo, viéndose además a un pueblo alemán muy unido mostrando su apoyo a la selección, con muchas banderas por las calles y con un renacido sentimiento de patriotismo. Parece que gracias a la Copa del Mundo se derribó un muro más y los alemanes dejaron de sentir vergüenza por mostrar sus banderas.

La canción llegó a tener también cierta repercusión en el extranjero y según comentó Martín en este blog hace casi un año se trata de la canción que abre el programa de Axel Torres “Marcador Internacional”, de Radio Marca.

TRADUCCIÓN:

(Uno y dos y tres y)
Cincuenta y cuatro, setenta y cuatro,
Noventa, dos mil seis,
Así estamos de acuerdo,
Con el corazón en la mano
Y el entusiasmo en la pierna
Seremos campeones del mundo.

No tenemos la mayor cultura de fútbol,
No somos exactamente una filigrana,
Pero tenemos sueños y visiones
Y un gran plan en la recámara
Para nuestro largo camino para salir de la crisis
Y de la depresión
El lema es así
Nada como ascender al trono del fútbol.

(Uno y dos y tres y)
Cincuenta y cuatro, setenta y cuatro,
Noventa, dos mil seis,
Así estamos de acuerdo,
Con el corazón en la mano
Y el entusiasmo en la pierna
Seremos campeones del mundo.

Todo el mundo se agarra
A la copa dorada
Pero solo uno la agarra con fuerza
Eso es así ahora.
Todo el mundo juega por el reconocimiento,
Pero la Copa se queda en nuestro país.

(Uno y dos y tres y)
Cincuenta y cuatro, setenta y cuatro,
Noventa, dos mil seis,
Así estamos de acuerdo,
Con el corazón en la mano
Y el entusiasmo en la pierna
Seremos campeones del mundo.

La primera vez fue un milagro,
La segunda vez fue suerte,
La tercera vez el premio merecido
Y esta vez va a ser una sensación.

(Uno y dos y tres y)
Cincuenta y cuatro, setenta y cuatro,
Noventa, dos mil seis,
Así estamos de acuerdo,
Con el corazón en la mano
Y el entusiasmo en la pierna
Seremos campeones del mundo.