miércoles, 13 de enero de 2010

Norbert Dickel: probablemente el jugador más querido en el Westfalenstadion


El 24 de junio de 1989 se medían en Berlín el Borussia Dortmund y el Werder Bremen para dilucidar quien sería el campeón de la Copa de Alemania. El equipo de Dortmund no ganaba un título desde 1966, año en que derrotaron al Liverpool en la final de la Recopa de Europa. El Werder Bremen partía como claro favorito tras haber llegado esa misma temporada a disputar los cuartos de final de la Copa de Europa, competición a la que habían accedido tras ganar la liga alemana en la temporada 87/88.

En el equipo de Bremen destacaban jugadores como Karl-Heinz Riedle, Dieter Eilts, Oliver Reck, Rune Bratseth o el ex-atlético Mirko Votava. En el equipo de Dortmund destacaban jugadores como el joven Andy Möller, el escocés Murdo Mc Leod, el pequeño de los Rummenigge o Michael Zorc. En un partido en el que el favorito era el Werder Bremen, la Copa no solo acabó yéndose a Dortmund, sino que además, convirtió a Norbert Dickel (delantero del Borussia), probablemente en el jugador más querido en las tribunas del precioso Westfalenstadion (hoy llamado Signal Iduna Park).

Las cosas comenzaron a torcerse para Norbert Dickel 6 semanas antes de la final, al lesionarse de gravedad en la rodilla. La lesión ponía en duda la participación del delantero de Renania del Norte-Westfalia en la final de Copa. En esas 6 semanas Dickel se tuvo que trasladar diariamente a Dusseldorf para tratar la rehabilitación de la maltrecha rodilla, recibiendo 8 horas diarias de tratamiento. Pocos días antes de la final Dickel pudo volver a entrenar pero su entrenador (Horst Köppel) no estaba seguro de la participación de “Nobby” en la final. Pero él quería jugar. Un día antes del partido, el entrenador habló con el médico y decidieron que Dickel jugaría. Sin embargo, ese mismo día por la noche la rodilla de Dickel comenzó a dar problemas y el jugador sufrió molestias; el delantero dudó por primera vez y le comentó al entrenador que podría ser una buena idea comenzar el partido desde el banquillo y luego salir en caso de ser necesario. Pero el entrenador ya había tomado una decisión y Dickel saldría de inicio.

El comienzo del partido no fue nada esperanzador, a los 15 minutos Riedle adelantó al Werder Bremen y Dickel no tocó un balón en los primeros 20 minutos. Sin embargo en el minuto 21 ocurrió algo que condicionó el resto del partido: Dickel consiguió el gol del empate. Tras ese gol, los jugadores del Borussia comenzaron a pensar que era posible llevarse la Copa. En la segunda parte, Frank Mill, compañero de Dickel en la delantera adelantaba al equipo de Dortmund. En el minuto 73 Dickel consiguió el 3-1 tras una impresionante volea y un minuto más tarde llegaba el 4-1 tras un gol de Lusch, que llevaba un minuto en el campo. En el minuto 77 Dickel fue sustituido y ya no se movió más el marcador. Los últimos minutos del partido los vivió Dickel desde el banquillo sin poder enterarse mucho de lo que pasaba en el campo porque el entrenador estaba delante de él y no dejaba de moverse. Según cuenta Dickel le dijo al entrenador: “Horst, tranquilo, aquí no va a pasar nada más”. Aún hoy Dickel le saluda a Köppel de esta manera cuando se encuentran.



El Borussia Dortmund volvió a ganar pues un título 23 años después. Ese título significó también el principio del fin de la carrera futbolística de Norbert Dickel y el principio de su leyenda como “El héroe de Berlín”. Dickel contaba solo con 28 años. En la siguiente temporada Dickel llegó a jugar 6 partidos pero su rodilla no se recuperó y tuvo que retirarse prematuramente del fútbol. Después de dejar el fútbol pasó una mala época hasta que en 1993 volvió a incorporarse al Borussia Dortmund para desempeñar otras funciones: primero como comentarista en el Westfalenstadion y más tarde como organizador de eventos y comentarista de la radio del equipo, funciones que aún desempeña en la actualidad.

Norbert mantiene hoy en día el estatus de ídolo de la afición del Borussia y su nombre se corea en todos los partidos que se disputan en el Westfalenstadion. En todos los partidos la afición le pide que salude, cosa que, debido a su trabajo, puede hacer alto y claro.

Como en tantas otras ocasiones, la inspiración me vino tras leer un artículo en 11-Freunde.

Información obtenida de: 11-Freunde, Welt Online y Wikipedia.

6 comentarios:

cityground dijo...

Desconocía la historia de este jugador, jugar esa final le costo seguramente su carrera deportiva pero se gano a su afición para siempre, su segundo gol es realmente bueno.

Para los clubs que llevan tanto tiempo sin ganar como le pasaba al Borussia ese nuevo titulo es muy especial, seguro que lo recuerdan casi con mas cariño que la Champions o las ligas que vinieron después.

Pableras dijo...

Qué buena historia Estoja! y cómo mola decir Westfalenstadion!

Pedro Garcia Millan dijo...
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LEMOS 1923 dijo...

No conocía a este jugador.
Yo llegué a tener la camiseta de Ricken del año en el que el Borussia ganó la champions (año 1997). Gran equipo que era y gran soba que le dieron a la Juventus en aquella final.

Saludos a Österreich ;)

diego dijo...

impresionante post. no conocía tu blog pero ahora lo voy a seguir muy de cerca.

Saludos

Amanda Crew dijo...

Muy contentos de participar en su artículo en el interior!
Mirando hacia el futuro con el artículo más regular!
File escribir muy detallado, muy parecido!

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