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lunes, 22 de marzo de 2010

La falta que “Pet” estuvo a punto de no tirar



La final del Campeonato Carioca de 2001 enfrentaba al Flamengo y al Vasco da Gama. Era la tercera edición consecutiva del campeonato en la que ambos equipos se encontraban en la final. En las dos ediciones anteriores el Flamengo salió campeón. El Estadio Maracaná fue el escenario de los dos partidos de la final de 2001. El primer partido vio el triunfo del Vasco da Gama por 2 a 1. En el partido de vuelta el Flamengo se adelantó en el marcador gracias a un penalti anotado por Edílson, a la postre máximo goleador de la competición con 16 goles. El empate llegó tras un gran movimiento de Viola que acabó pasando el balón a Juninho (cedido por el Atlético) para que este batiese a Julio César. Poco después del gol del empate Juninho gozó de una ocasión inmejorable para poner por delante a su equipo pero tras una gran jugada no supo resolver ante el portero de Mengão. Ya en la segunda parte, una gran jugada de Petkovic terminó con un gran centro del serbio que Edílson acertó a rematar de cabeza al fondo de la red. Ese resultado seguía dando el título al Vasco pues en caso de empate el equipo que haya realizado un mejor campeonato se lleva el título. Juninho volvió a tener una gran ocasión pero el lanzamiento de falta se encontró con el travesaño. A partir de ese momento las ocasiones se sucedieron por parte del Vasco da Gama pero un fenomenal Julio César evitó en sucesivas oportunidades el gol.

Todo indicaba que el título caería del lado del Vasco. Sin embargo, en el minuto 43 una falta cometida por la defensa del Vasco a unos 25 metros de la portería abrió un halo de esperanza en los aficionados del Flamengo. Teniendo en el campo a Petkovic, un lanzamiento de falta es siempre una ocasión clara de gol. Y al final, “Pet” (así se le conoce en Brasil) hizo valer su buen hacer en el lanzamiento de tiros directos y colocó el balón en la misma escuadra, consiguiendo el 3-1 y dándole el título al Flamengo.

Como todos los goles que deciden algún título o alguna clasificación en los últimos minutos, este también era algo especial. Además era un lanzamiento de falta, otros jugadores ya lograron con un lanzamiento postrero de falta algo importante para sus equipos (p.e. Patrik Andersson y David Beckham); sin embargo este gol de falta tenía algo especial, algo que lo hacía diferente de otros: Petkovic estuvo a punto de no disputar el partido. No por una lesión, ni por una decisión técnica; lo que puso en peligro la participación del jugador serbio en la gran final fue un problema con la directiva del Flamengo.



En una entrevista concedida en 2009 (al poco de volver a vestir la camiseta del Flamengo) “Rambo” explicó los pormenores que le llevaron a estar a punto de no ser de la partida en el choque contra el Vasco en 2001. La directiva de su equipo les debía algunas mensualidades a los jugadores y les prometieron que les pagarían las cantidades debidas el martes después del partido de ida de la final. Cuándo llegó el martes, todos los jugadores recibieron sus honorarios excepto Petkovic. La explicación que le dio la directiva es que a él le debían mucho más dinero y que por esa razón le pagarían más tarde, el jueves concretamente. Llegó el jueves, llegó el viernes y “Pet” seguía sin ver el dinero en su cuenta; le dijeron que el lunes le pagarían (un día después del partido de vuelta). Petkovic fue a entrenar a pesar de no haber cobrado aún. Sin embargo, Petkovic, muy enfadado, no se presentó a la concentración prevista el día antes del partido. En vez de irse concentrado se fue a casa de un amigo suyo (Elson), fan incondicional del Flamengo. Elson logró convencer a Petkovic de que debía jugar el partido y él mismo se encargó de llevarle en coche al lugar de concentración del equipo a la una de la mañana. Al final, Petkovic disputó el partido e hizo lo que todos ya sabemos: hizo el pase del segundo gol y consiguió magistralmente el tercer gol de lanzamiento de falta.

Al final de aquella temporada Petkovic abandonó el Flamengo y pasó por varios equipos brasileños, un equipo chino y uno de Arabia Saudita. En mayo de 2009 Petkovic volvió a firmar por el Flamengo y ahora sueña con retirarse en el equipo, algo con lo que ya soñaba en 2001. En su primera etapa en el Flamengo Petkovic vestía la zamarra con el número 10. En su segunda etapa en el equipo Petkovic ha elegido el número 43, minuto en el que consiguió aquel gol de falta en la final del Carioca en 2001.

Bueno, no puedo dejar de darle las gracias a Michelangelo por contarme la historia de este gol, porque antes no la conocía.

miércoles, 13 de enero de 2010

Norbert Dickel: probablemente el jugador más querido en el Westfalenstadion


El 24 de junio de 1989 se medían en Berlín el Borussia Dortmund y el Werder Bremen para dilucidar quien sería el campeón de la Copa de Alemania. El equipo de Dortmund no ganaba un título desde 1966, año en que derrotaron al Liverpool en la final de la Recopa de Europa. El Werder Bremen partía como claro favorito tras haber llegado esa misma temporada a disputar los cuartos de final de la Copa de Europa, competición a la que habían accedido tras ganar la liga alemana en la temporada 87/88.

En el equipo de Bremen destacaban jugadores como Karl-Heinz Riedle, Dieter Eilts, Oliver Reck, Rune Bratseth o el ex-atlético Mirko Votava. En el equipo de Dortmund destacaban jugadores como el joven Andy Möller, el escocés Murdo Mc Leod, el pequeño de los Rummenigge o Michael Zorc. En un partido en el que el favorito era el Werder Bremen, la Copa no solo acabó yéndose a Dortmund, sino que además, convirtió a Norbert Dickel (delantero del Borussia), probablemente en el jugador más querido en las tribunas del precioso Westfalenstadion (hoy llamado Signal Iduna Park).

Las cosas comenzaron a torcerse para Norbert Dickel 6 semanas antes de la final, al lesionarse de gravedad en la rodilla. La lesión ponía en duda la participación del delantero de Renania del Norte-Westfalia en la final de Copa. En esas 6 semanas Dickel se tuvo que trasladar diariamente a Dusseldorf para tratar la rehabilitación de la maltrecha rodilla, recibiendo 8 horas diarias de tratamiento. Pocos días antes de la final Dickel pudo volver a entrenar pero su entrenador (Horst Köppel) no estaba seguro de la participación de “Nobby” en la final. Pero él quería jugar. Un día antes del partido, el entrenador habló con el médico y decidieron que Dickel jugaría. Sin embargo, ese mismo día por la noche la rodilla de Dickel comenzó a dar problemas y el jugador sufrió molestias; el delantero dudó por primera vez y le comentó al entrenador que podría ser una buena idea comenzar el partido desde el banquillo y luego salir en caso de ser necesario. Pero el entrenador ya había tomado una decisión y Dickel saldría de inicio.

El comienzo del partido no fue nada esperanzador, a los 15 minutos Riedle adelantó al Werder Bremen y Dickel no tocó un balón en los primeros 20 minutos. Sin embargo en el minuto 21 ocurrió algo que condicionó el resto del partido: Dickel consiguió el gol del empate. Tras ese gol, los jugadores del Borussia comenzaron a pensar que era posible llevarse la Copa. En la segunda parte, Frank Mill, compañero de Dickel en la delantera adelantaba al equipo de Dortmund. En el minuto 73 Dickel consiguió el 3-1 tras una impresionante volea y un minuto más tarde llegaba el 4-1 tras un gol de Lusch, que llevaba un minuto en el campo. En el minuto 77 Dickel fue sustituido y ya no se movió más el marcador. Los últimos minutos del partido los vivió Dickel desde el banquillo sin poder enterarse mucho de lo que pasaba en el campo porque el entrenador estaba delante de él y no dejaba de moverse. Según cuenta Dickel le dijo al entrenador: “Horst, tranquilo, aquí no va a pasar nada más”. Aún hoy Dickel le saluda a Köppel de esta manera cuando se encuentran.



El Borussia Dortmund volvió a ganar pues un título 23 años después. Ese título significó también el principio del fin de la carrera futbolística de Norbert Dickel y el principio de su leyenda como “El héroe de Berlín”. Dickel contaba solo con 28 años. En la siguiente temporada Dickel llegó a jugar 6 partidos pero su rodilla no se recuperó y tuvo que retirarse prematuramente del fútbol. Después de dejar el fútbol pasó una mala época hasta que en 1993 volvió a incorporarse al Borussia Dortmund para desempeñar otras funciones: primero como comentarista en el Westfalenstadion y más tarde como organizador de eventos y comentarista de la radio del equipo, funciones que aún desempeña en la actualidad.

Norbert mantiene hoy en día el estatus de ídolo de la afición del Borussia y su nombre se corea en todos los partidos que se disputan en el Westfalenstadion. En todos los partidos la afición le pide que salude, cosa que, debido a su trabajo, puede hacer alto y claro.

Como en tantas otras ocasiones, la inspiración me vino tras leer un artículo en 11-Freunde.

Información obtenida de: 11-Freunde, Welt Online y Wikipedia.

miércoles, 29 de julio de 2009

Mathare Youth Sports Association (MYSA)


5 kilómetros al nordeste del centro de Nairobi (capital de Kenia) se encuentra Mathare, un grupo de barrios pobres de la capital, donde viven alrededor de 500.000 personas, 200.000 de las cuales lo hacen en el barrio de Mathare Valley, el más antiguo y el más importante de los que conforman Mathare. La barriada ocupa aproximadamente 4 kilómetros cuadrados y en ella las condiciones no son las más adecuadas para vivir. A menudo los habitantes tienen que sobrevivir sin agua ni electricidad y muchas personas han de compartir los servicios; se calcula que, de media, 400 personas han de compartir un servicio; en distritos como “Mathare 4b” hay solo dos servicios públicos, cada uno con 18 cabinas para las 40.000 personas que allí habitan. Otro de los grandes problemas del barrio son las enfermedades, uno de cada tres habitantes está infectado de SIDA, muchos sufren enfermedades en las vías respiratorias, padecen tuberculosis o tienen diarrea. El SIDA es uno de los grandes problemas, no solo en Mathare sino en toda Kenia, donde un millón de niños son huérfanos a causa de la enfermedad. Mathare tiene la tasa de nacimientos más alta de toda África, sin embargo, uno de cada siete niños muere antes del quinto año de vida. La esperanza de vida es de 46 años. En la actualidad, más de la mitad de los habitantes tienen menos de 20 años. Aproximadamente dos tercios de los habitantes de Mathare tienen que sobrevivir con menos de 42 dólares al mes, sin contar con el pago del alquiler. A pesar de que la escuela primaria es gratis, muchos niños no van al colegio por razones económicas.

Muchos de los jóvenes de Kenia no tienen ninguna perspectiva y terminan emigrando a las grandes ciudades en busca de trabajo. Una vez allí acaban en las barriadas pobres, como Mathare. En esta zona de la ciudad la criminalidad, la drogadicción y el alcoholismo son cosas normales. Muchos niños se dedican a recoger metal, algunos a la prostitución, los hay también que esnifan pegamento o beben changaa. La explotación, la violencia y las enfermedades llegan a ser cosas normales en la vida de un niño. La mayoría no tienen alternativa. Muchos habitantes de Mathare dicen que hay solo tres caminos para abandonar la barriada: el primero es la muerte, el segundo una boda y el tercero la formación. De la tercera opción hablaremos en este artículo.

En 1985 llegó a África el canadiense Bob Munro. Desde su llegada ha trabajado como consultor para gobiernos africanos, organizaciones de desarrollo regional y la ONU en materias de políticas medioambientales, gestión de agua y desarrollo sostenible. En 1987 llegó al barrio de Mathare y mientras paseaba por el mismo, unos niños le llevaron hasta su campo de fútbol, que estaba lleno de cristales rotos, cascos de vidrio y basura. Parece ser que Bob Munro le dijo a los niños: “Limpiad el campo, os compro un balón y después podréis jugar al fútbol”. Con esa simple frase nacía el concepto de MYSA (Mathare Youth Sports Association). Desde ese día MYSA intenta, a través del fútbol, proporcionar competencias sociales y formación a los jóvenes de Mathare. Además de una liga organizada la organización ofrece otros proyectos y actividades como teatro, música, protección de medio ambiente, prevención de SIDA y mucho más.

27 equipos formaban la primera liga de MYSA en 1987; un año más tarde la liga contaba ya con 120 equipos divididos en distintas categorías por edades. En la actualidad son 18.000 niños de Nairobi de entre 9 y 18 años los que disputan las ligas MYSA divididos en 1.200 equipos. De esta forma la liga juvenil de MYSA es la más grande de África. Desde 1992 también participan niñas que hoy forman un tercio de los equipos MYSA. Además, en la actualidad el fútbol no es el único deporte de la organización, aunque si que es el deporte más practicado.

En 1994 se dio un paso muy importante en la organización juvenil con la creación de un equipo profesional, en el que se daba cabida a los mejores jugadores de MYSA. El nombre del equipo profesional elegido fue el de Mathare United, en honor al Manchester United, el modelo a seguir por el equipo. Cuatro años después de la fundación del equipo profesional se produjo el ascenso a la Premier League, máxima categoría del fútbol keniata.

Los profesionales del Mathare United son verdaderos ídolos para los niños del barrio. Los jugadores del equipo no son ricos, pues ganan como máximo unos 300 dólares norteamericanos. Puede llegar para costear la vida de su familia pero normalmente no es ni siquiera suficiente para abandonar el barrio. Los profesionales del United, así como todos los jugadores de MYSA tienen también el deber de desempeñar una labor social: si un futbolista del primer equipo promueve la utilización de preservativos, le puede suponer mucho a un niño del barrio, pues muchos de ellos son huérfanos por culpa del SIDA. Entre las labores sociales que desempeñan los jugadores se encuentran: ayudar a padres infectados con SIDA, a niños enfermos de poliomielitis, a niños criminales que están en la cárcel o a otros desfavorecidos de Mathare. Desde hace poco hay también una sección para deportistas paralímpicos con la que ha colaborado el embajador alemán en Kenia proporcionando camisetas y balones. Un dato muy importante es que MYSA ha sido propuesto en dos ocasiones para el Premio Nobel de la Paz; por lo tanto, el Mathare United es el único equipo del mundo que ha sido propuesto en dos ocasiones para ese premio.

Las condiciones de entrenamiento no son las que se le suponen a un club profesional, el campo donde se entrena puede resultar peligroso y provocar lesiones. En muchos casos las botas de fútbol son un lujo para los jugadores de MYSA así que muchos las toman prestadas en el club antes de los entrenamientos y las devuelven al término de los mismos. También es posible comprar equipaciones deportivas o botas de segunda mano por poco dinero en la organización. Uno de los problemas de MYSA es que, a veces, los mismos padres no dejan ir a sus hijos a entrenar, porque no pueden prescindir de su trabajo o tienen miedo de que se lesionen y no puedan trabajar durante una temporada. Además luego llegará la hora de pagar la factura del hospital y no siempre puede pagarla el equipo.

En 2008, el equipo se proclamó campeón de la liga keniata finalizando con tres puntos de ventaja sobre el SoNy Sugar. Gracias al campeonato de liga, el equipo se clasificó para la presente edición de la Liga de Campeones africana pero cayeron eliminados en la fase previa al caer contra el ZESCO United zambiano. En la misma temporada en que se proclamaron campeones, el último clasificado de la categoría fue el Mathare Youth, equipo filial del Mathare United hasta la consecución del ascenso a la máxima categoría. Tras el descenso milita en la Nationwide League, la segunda categoría en el país.

Hay algunos jugadores de la academia que juegan o han jugado en equipos europeos, como:
  • Mc Donald Mariga, que juega en el Parma.
  • Dennis Oliech, que jugó en el Nantes y en el Auxerre y actualmente juega en el Al-Arabi qatarí.
  • Austin Makacha, que juega en el IK Sirius sueco.

Información y fotografías extraídas de:

sábado, 10 de enero de 2009

¿Quién es…? Jay Goppingen


Jay Goppingen es un ex-jugador de fútbol con una corta pero interesante carrera profesional. Jugó 8 partidos en 2003 en el equipo norteamericano Orange County Blue Star de la categoría amateur USL Premier Development League; en esos 8 partidos consiguió la nada despreciable cifra de 5 goles y 3 asistencias.

La carrera futbolística de Jay Goppingen habría pasado desapercibida si no es por este curioso hecho: Jay Goppingen se trata del pseudónimo utilizado por el actual entrenador del Bayern Munich Jürgen Klinnsman para hacer un anónimo retorno al mundo del fútbol en 2003 tras haberse retirado en 1998 en el Tottenham Hotspur londinense.

El jugador alemán eligió su nuevo y temporal apellido a partir del nombre de su ciudad natal, Göppingen, situada cerca de Stuttgart y en el estado alemán de Baden-Wurtemberg.

Klinnsman había fijado su residencia en Los Ángeles tras retirarse en 1998 del fútbol profesional y en 2003 decidió matar el gusanillo de manera anónima en un equipo amateur del condado de Orange.

Antes de esta experiencia tan curiosa el bueno de Jürgen Klinnsman jugó en equipos de la talla de Stuttgart, Inter, Mónaco, Tottenham o Bayern Munich. Con el combinado nacional alemán y usando su verdadero nombre Jürgen disputó 108 partidos anotando 47 goles. Disputó las Eurocopas de 1988, 1992 y 1996, consiguiendo el título en 1996. Disputó también los Mundiales de 1990, 1994 y 1998, ganando el título en 1990. Entre los títulos conseguidos por Klinnsman a nivel de clubes destacan dos Copas de la UEFA (con Inter y Bayern), una Bundesliga (con Bayern).

En la actualidad es el entrenador del Bayern Munich. Su primer gran éxito como entrenador fue el tercer puesto conseguido en el Mundial de 2006 disputado en Alemania.

lunes, 15 de diciembre de 2008

El nuevo SV Austria Salzburg, una iniciativa de un grupo de aficionados


En abril de 2005 la empresa de bebidas energéticas austriaca Red Bull GmbH dio a conocer sus planes para hacerse con el control del SV Austria Salzburg. La situación financiera del equipo era muy mala en aquella época y por lo tanto, la entrada del gigante Red Bull era bienvenida entre los aficionados blanquivioletas.

Sin embargo, más tarde se pudo ver que la adquisición del equipo por parte de Red Bull llevaría consigo un radical cambio con el que en poco o nada estaría de acuerdo el grueso de la masa de aficionados blanquivioletas. Esa diferencia de criterio provocaría una lucha de poderes entre el nuevo propietario y una buena parte de los aficionados del equipo.

Entre los puntos más importantes que provocaron este desencuentro se encontraban los siguientes:
  • Negativa del nuevo propietario a aceptar la historia del equipo. La idea era la de adoptar 2005 como el año de fundación del club borrando de un plumazo todos los años anteriores.
  • El nuevo propietario quería sustituir los tradicionales colores del equipo (violeta y blanco) por el rojo y el blanco.
La federación austriaca (ÖFB) intervino y presionó hasta no permitir que se adoptase 2005 como nuevo año de fundación.

Sin embargo, el problema de los colores siguió existiendo. Oficialmente los colores del equipo seguían siendo el blanco y el violeta pero a efectos prácticos fueron sustituidos por el blanco y el rojo en las equitaciones del equipo de Salzburgo. Por otra parte, los nuevos propietarios tampoco hacían uso del escudo del equipo ya que utilizaban en cambio un nuevo logo adaptado basado en los nuevos colores del club y en el símbolo de la marca Red Bull.

Ante tal actitud por parte de los propietarios, tan contraria a la tradición del equipo, algunos aficionados del equipo se pusieron manos a la obra y decidieron unirse y organizarse fundando lo que denominaron Initiative Violet-Weiss (Iniciativa Blanquivioleta), cuyo fin era conseguir recuperar los colores tradicionales del equipo. Entre los proyectos llevados a cabo por esta iniciativa estaban las reuniones con los responsables del equipo así como alguna protesta pacífica en algún partido amistoso.

Tras algunas reuniones y negociaciones entre la dirección del club y la asociación de aficionados, la única solución ofrecida por Red Bull era que el brazalete de capitán fuese violeta, que en cada camiseta hubiese un pequeño logo violeta de Adidas y que los porteros llevasen medias violetas. Tal propuesta fue considerada insuficiente por el grupo de aficionados y, ante tal situación, las negociaciones entre ambas partes se dieron por terminadas.

En la primera mitad de la temporada 2005/2006 la afición del equipo de Salzburgo quedó dividida en dos grupos, los que apoyaban a Red Bull y estaban de acuerdo con el cambio de colores y los que estaban en contra de tal situación que defendían la tradición del equipo. Los aficionados que estaban contra tal situación continuaron llevando bufandas y camisetas con los colores tradicionales así como entonando los cánticos tradicionales del club.

En toda Austria y en muchos estadios europeos hubo grupos de aficionados que mostraron su solidaridad y apoyo a los aficionados del equipo de Salzburgo, a través de cánticos o con pancartas de apoyo. Por ejemplo aquí podéis ver una foto tomada en un partido entre Wacker Innsbruck y Austria Salzburg. Se trata de una pancarta situada en las gradas de los aficionados del Wacker Innsbruck, traducido al castellano de forma literal: “Sólo verdinegro contra blanquivioleta hace que nuestros derbis sean calientes”. Esa solidaridad entre aficiones se repitió en todos los campos de fútbol austriacos. Algún otro ejemplo lo podéis ver aquí.

Ante el fracaso de las negociaciones con la dirección del club los aficionados que formaban esa iniciativa dejaron de asistir al estadio y tomaron una decisión drástica: su próximo objetivo sería la creación de “un nuevo Austria Salzburg”, un nuevo equipo que respetase las tradiciones del antiguo Austria Salzburg. El primer paso fue el registro de la sociedad bajo el nombre de Sportverein Austria Salzburg el 7 de octubre de 2005.

En poco tiempo la sociedad consigue 800 miembros y un gran número de seguidores. Con el objetivo de jugar lo antes posible se llevaron a cabo conversaciones con la sección futbolística del equipo PSV Salzburg que llevaron consigo la creación de una sociedad a principios de 2006. Se jugaba con camisetas blanquivioletas que portaban los escudos de ambos equipos. Al finalizar la temporada la cooperación finalizó. Pese a conseguir la permanencia en la 1. Landesliga, al darse por finalizada la cooperación el equipo tendría que empezar desde lo más bajo en la siguiente temporada.

Por lo tanto, en la temporada 2006/2007 el equipo comenzaría a competir ya como equipo independiente con un equipo completamente nuevo en la categoría más baja, la denominada Salzburger 2. Klasse Nord A.

El SV Austria Salzburg ganó 24 de los 26 partidos jugados en la primera temporada (2006/2007) y logró el ascenso a la siguiente categoría. En su primera temporada el equipo jugaría sus partidos en el estadio UFC Salzburg-Danubia en Nonntal.

En la temporada 2007/2008 el equipo cambia de estadio y juega sus partidos en Sportanlage West en el barrio de Maxglan, recinto que cuenta con un aforo de 1.200 expectadores. El equipo volvió a quedar campeón en esta temporada y ascendió a la quinta categoría más alta en Austria, la 2. Landesliga, categoría en la que milita actualmente.

En la presente temporada el equipo ocupa la primera posición en la 2. Landesliga con 36 puntos, tras haberse disputado 15 partidos. Los blanquivioletas han perdido solo un partido.

El texto lo he escrito basándome en información recogida en:
Violet-Weiss
SV Austria Salzburg

jueves, 11 de diciembre de 2008

Søren Lerby, dos partidos en unas pocas horas

El 13 de noviembre de 1985, el jugador danés del Bayern Munich Søren Lerby hizo lo que muy pocos futbolistas profesionales han hecho hasta la fecha. Que yo sepa algo así solo lo han hecho Lerby y creo que Mark Hughes, sin embargo solo tengo información sobre Søren Lerby al respecto. ¿Y que hizo Lerby ese día? Lerby jugó, en seis horas, dos partidos en dos países distintos y para dos equipos distintos.

El 13 de noviembre de 1985 a las 15:00, la selección de Dinamarca jugaba en Dublín (Irlanda) con la necesidad de conseguir un punto para clasificarse para el mundial de México del año siguiente.

Ese mismo día a las 20:00 el Bayern Munich jugaba su partido de octavos de final de la Copa de Alemania en Bochum contra el equipo local.

Søren Lerby había llegado en 1983 al Bayern y aún seguía siendo muy importante para el equipo. Lerby tambien era un jugador muy importante para la selección danesa. El extremo izquierdo quería ayudar a ambos equipos y ninguno de los equipos estaba por la labor de prescindir de él. Udo Lattek le quería en el equipo bávaro y Sepp Piontek le quería con la selección.
El director general del Bayern, Uli Hoeneß tuvo la idea de que Lerby jugase ambos partidos. Debido a la diferencia horaria y a que el partido en Bochum era más tarde, eso podría ser posible. Lerby decidió hacer caso a la proposición de Hoeneß. El seleccionador danés Sepp Piontek (en la foto con pipa) aseguró al Bayern que cambiaría a Lerby si el marcador les era favorable y cómodo. Uli Hoeneß y Udo Lattek (entrenador muniqués) quedaron satisfechos ante tal afirmación.
El día de los partidos Hoeneß viajó a Dublín para ver el partido de Lerby con la selección danesa. En el descanso el marcador reflejaba un empate a 1 y Piontek le dijo a Lerby que con ese marcador no podía sustituirlo.
Hoeneß observaba el partido desde la banda y se mostraba impaciente. Al poco de comenzar la segunda parte Dinamarca se puso con ventaja en el marcador, sin embargo Piontek no hacía el mínimo ademán de cambiar a Lerby, que se estaba poniendo muy nervioso viendo que no llegaría a tiempo a la ciudad alemana de Bochum. En el minuto 58 los daneses anotaron el 3-1 y Lerby fue sustituido a las 16:15.
Tras una rápida ducha Lerby salió corriendo del estadio y se montó en el coche que Hoeneß ya había encendido. Una motocicleta de la policía irlandesa escoltó al jugador y al director general del Bayern Munich hasta la misma escalerilla del avión en el aeropuerto dublinés. Sin perder tiempo se subieron al avión y gracias a la diferencia horaria llegaron al aeropuerto de Dusseldorf un poco más tarde de las 19:00.
Al llegar al aeropuerto se montaron en un Porsche y cogieron la autopista en dirección a Bochum. Cerca del Ruhrstadion (hoy Rewirpowerstadion) de Bochum nuestros protagonistas se vieron atrapados en un atasco. El estadio estaba a dos kilómetros y el coche no avanzaba, así que Lerby decidió salir del coche e irse corriendo al estadio. Poco antes de las 20:00 llegó Lerby al estadio y su equipo estaba ya en el túnel de vestuarios; Udo Lattek (en la foto en primera instancia, Hoeneß el tercero), se acercó a Lerby y le comunicó que no jugaría hasta el descanso. Lerby se quedó un poco decepcionado, y la verdad, después de esa carrera desde Dublín, no me extraña. El partido en Bochum acabó con empate 1-1 y en el partido de desempate el Bayern ganó 2-0.
El Bayern se proclamó campeón de Copa al final de temporada y Lerby jugó con Dinamarca el Mundial de México. Así que al final la historia tiene un final feliz.
Esta noticia la he extraído completamente de la revista alemana 11 Freunde. Me consta que dos años más tarde Mark Hughes tuvo una aventura similar pero no tengo información al respecto. Si la consigo escribiré un artículo también.